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A veces, a la hora de hacer bricolaje se toman malas decisiones y hay que retroceder… Pero en los blogs y en los programas de bricolaje pocas veces nos cuentan esas pifias.

Hoy os voy a contar el proceso de la renovación de mi frigorífico… incluyendo la peor decisión que he tenido en toda la reforma: pintarlo con una pintura especial que imitaba al acero inoxidable, para tener que acabar forrándolo con vinilo adhesivo para arreglar el estropicio.

 

Cuando este verano reformé la cocina, decidí darle un aire nuevo a mi frigorífico, porque era muy viejo y tenía un aire un poco deprimente.

renovar-frigorifico-viejo

 

Lo primero que hicimos fue cambiarle la apertura para el lado contrario, porque abría pegado a la pared y resultaba bastante incómodo.

Cambiar el sentido de apertura de las puertas de un frigorífico es muy fácil. La mayoría de los modelos vienen preparados para anclar la puerta a ambos lados, así que solamente hace falta un destornillador para cambiar el cierre de un lado a otro, ¡y listo!

cambiar-el-sentido-de-la-puerta-del-frigorifico

 

Como estaba de un color blanco amarillento, lo quería poner de color acero para darle un toque más moderno y que se integrara mejor con el resto de la cocina.

Busqué por internet y vi que había dos opciones para hacerlo:

  • Pintarlo con una pintura especial que imitaba el acabado del acero inoxidable.
  • Forrarlo con vinilo adhesivo que también imitaba el acero inoxidable.

 

Poner una pieza de vinilo tan grande sin que quedara burbujas, me pareció un poco difícil, sobretodo para hacer las curvas de la puerta, los herrajes, etc. Así que busqué información sobre la pintura que imita el acero inoxidable y encontré un par de blogs en los que venían fotos del antes y después de haber pintado y parecía que quedaba realmente bien. Así que decidí pintarlo porque me pareció más sencillo.

Compré la pintura para darle el acabado que imitara el acero inoxidable:

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Y otra especial para dar una imprimación antes, y asegurar que la pintura agarrara bien.

Puedo decir sin lugar a dudas que fue LA PEOR DECISIÓN QUE HE TOMADO EN TODA LA REFORMA.

 

Para empezar: para pintar el frigorífico hay que vaciarlo completamente (tanto el frigorífico como el congelador) por lo menos un par de días enteros, porque si no no da tiempo para que se seque la pintura, ni para el repintado… mientras que en forrar con vinilo solamente se tarda unas horas.

Por otro lado aplicar la imprimación es una pesadilla. Yo nunca la había dado y, desde luego, a dios pongo por testigo que nunca jamás la volveré a dar.

Es absolutamente repugnante: es pegajosa, se seca tan rápido que apenas puedes extenderla, el acabado es rugoso, se pega a la brocha y se hace hilos… ¡¡¡UNA AUTÉNTICA MIERDA!!!

Y por supuesto, al terminar, todos los materiales que hayas usado, tienes que tirarlos, porque eso no hay dios que lo limpie :-(

 

Una vez aplicada y seca la (maldita) imprimación, empecé a aplicar la pintura de acero inoxidable.

Empece por las juntas… y la verdad es que no quedaba mal.

renovar-frigorifico-pintura-acero-inoxidable

 

Pero cuando empecé a pintar las superficies grandes me di cuenta de que era un error: no tenía el aspecto de acero inoxidable ni por asomo. Se notaba a kilómetros que era pintura.

Quizá es que yo soy torpe y la daba mal. Pero sinceramente: si yo no he sido capaz de aplicarla bien (que las manualidades se me dan bastante mejor que a la media) seguramente el 90% de la gente tampoco sea capaz de conseguir un resultado ni medio aceptable.

pintura-acero-inoxidable

 

Soy consciente de que en la foto no parece que quede tan mal como lo estoy poniendo. De hecho, sacando la foto de lejos parece que sí que da el pego, aunque en persona os aseguro que tenía una pinta totalmente lamentable.
A lo mejor ese es el truco para que en otros blogs parezca que queda bien: haciendo las fotos de lejos. O lo mismo tienen más práctica, no lo sé. Pero os aseguro que a mi me quedaba hecho una soberana MIERDA.

Y eso no era lo peor: cuando la pintura estuvo seca y volví a conectar el frigorífico vi que la pintura se saltaba cada vez que abría y cerraba la puerta (no sé si es porque hace ventosa o qué):

pintar-frigorifico
¿Qué hay más apetecible que se esté soltando pintura encima de tu comida cada vez que abres y cierras el frigorífico? Prfffff.

Conclusión: si se quiere pintar un frigorífico hay que pintar como mucho los frontales, sin pintar laterales ni bordes ni nada más que estrictamente el frontal de la puerta. Pero pintarlo entero: JAMÁS DE LOS JAMASES.

 

Harta ya de dar vueltas con la pintura, decidí comprar un rollo de vinilo para intentar forrarlo para ver si quedaba mejor, porque estaba claro que tampoco podía dejarlo a medio pintar.

Compré un rollo de vinilo en vinilosametros.com porque aunque los vinilos son bastante más caros que en otros sitios, en todas las webs lo recomendaban porque decían que la calidad era infinitamente mejor que en otras tiendas online.

Y la verdad es que tengo que decir que es verdad: el acabado del vinilo es muy bueno, es muy resistente a roces y arañazos (los de los chinos se rozan con solo mirarlos, y este no se inmuta casi ni aunque le pases un cuchillo), el adhesivo es muy fuerte y pegaba bien hasta en las curvas, etc.

Lo malo es que no es fácil forrar un objeto tan grande de una sola pieza porque los rollos tan grandes se manejan muy (pero que muy) mal.

forrar-frigorifico-con-vinilo-de-acero-inoxidable

 

En las esquinas redondeadas tampoco es fácil de ajustar y hay que hacerlo muy despacito y con mucha paciencia. Pero una vez puesto queda perfecto y sin problemas de que se despegue ni manche al abrir y cerrar las puertas. Y pese a lo complicado que puede ser colocarlo, tengo que decir que aún así es MIL VECES MÁS FÁCIL y queda mil veces mejor que pintando.

 

Una vez forrado, las manillas de plástico blanco ya no pegaban nada.
Lo suyo sería haber comprado unas de acero inoxidable (la medida de las manillas suele ser estándar) pero no quería gastarme dinero y no tenía claro que unas manillas de acero de verdad no fueran a hacer resaltar que el resto del frigorífico no fuera de acero de verdad. Así que, para evitarme esos problemas, decidí pintarlas con pintura negra en spray, que esa sí que la había utilizado más veces y sabía que quedaba impecable.

pintar-manillas-del-frigorifico-con-pintura-en-spray

 

Por último, como me parecía que quedaba un poco soso y además la puerta del congelador tenía dos bollos que el vinilo solamente había conseguido disimular en parte, así que que cuando encargue a decorarconvinilos.com el vinilo para el reloj de la cocina, también pedí dos pingüinos para colocarlos encima de los bollos y ya de paso integrar un poco las manillas negras:

vinilos decorativos

Vinilo encargado a decorarconvinilos.com para renovar el aspecto de un reloj básico de Ikea que había en la pared y que os enseñé en el post: decorando con vinilos

 

decorar-con-vinilos

Pegatinas de vinilo hechas a medida para tapar los dos bollos que había en la puerta del congelador

 

Solo puedo decir que después de todas las fatigas y todas las penurias que pasé el resultado final me gusta mucho. ¡Realmente ha cambiado el aspecto de la cocina!

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Materiales utilizados: